La controversia política en Colombia se intensificó luego de conocerse que siete menores de edad murieron en un operativo militar contra el Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc en el departamento del Guaviare. El bombardeo, que dejó 20 muertos, entre ellos víctimas de reclutamiento forzado según la Defensoría del Pueblo, reavivó el debate sobre los límites del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y el uso de tácticas militares en zonas donde operan grupos armados que involucran a menores.

Aunque la mayoría de voces políticas condenaron la operación por el impacto humanitario y la pérdida de vidas infantiles, el debate tomó un rumbo inesperado tras las declaraciones de la senadora del Pacto Histórico, Isabel Zuleta. En lugar de centrar su crítica en el hecho, la congresista dirigió su señalamiento hacia los sectores de oposición, afirmando que el operativo respondía a las presiones de quienes habían exigido una política de seguridad más contundente.

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“Para los que pedían bombardeos, ahí los tienen, la derecha que, sin imaginación, análisis y otras formas de abordar los problemas de este país solo ve sangre, se les informa que este dolor de patria es su responsabilidad”, expresó Zuleta en su cuenta de X, generando una ola de reacciones.

El comentario provocó rechazo no solo entre figuras opositoras al Gobierno Petro, sino también entre sectores afines al Ejecutivo. Uno de los más críticos fue el influencer Beto Coral, reconocido por su defensa al proyecto político del presidente, quien cuestionó con firmeza las palabras de la senadora. “«Para los que pedían bombardeos, ahí los tienen». El daño que esta señora le hace a la izquierda es demasiado”, señaló Coral en la misma red social.

El debate continúa abierto, mientras organizaciones de derechos humanos insisten en esclarecer lo ocurrido y garantizar que los protocolos del DIH sean estrictamente aplicados en futuros operativos.