Por: Miguel Ángel Arango
Luego de varios intentos el exsenador Gustavo Petro, fue elegido presidente de Colombia en la segunda vuelta de los comicios de junio del 2022.Logra el triunfo por la coyuntura del momento político y porque vendió un discurso que llenó de esperanza a muchos ciudadanos especialmente de estratos populares. Para tal éxito fue determinante el respaldo de la política tradicional.
Liberales, conservadores y grandes líderes de la U se sumaron al proyecto del cambio con resultado positivo para ellos pero con grave daño para el resto del país que de alguna manera se ha resentido por equivocadas decisiones de esta administración.
Con un desprestigio galopante de este gobierno y delirantes críticas de los afectados llegaremos a las elecciones del 2026 con un escenario que no es el mejor para el candidato presidencial de la izquierda Iván Cepeda, escogido en consulta popular que tuvo la intromisión de diversos sectores de la política nacional.
Cepeda, hombre frio en extremo, ausente de carisma y con el desgaste que propicia la oposición por presuntas cercanías con las Farc no tiene el talante ni la capacidad de oratoria del entonces candidato Petro. Hoy tenemos una oposición muy robusta alimentada por los partidos Centro Democrático y Cambio Radical que pondrán todos los obstáculos necesarios para que la izquierda no sea reelegida.
La izquierda, conocedora del fantasma de un mal gobierno que la agobia cada día no la tiene nada fácil a la hora de conquistar adhesiones de políticos de otras ideologías. Los grandes electores hoy están en plan de asegurar curules en las cámaras legislativas y mientras más distantes se ubican de los afectos de esta administración seguramente el resultado será mejor.
Cepeda no es un gran candidato. No convergen en él las características muy peculiares que suelen acompañar a quienes son elegidos en democracia. En las primeras de cambio no le va mal en las encuestas y es posible que los sitios de privilegio que hoy lo honran sea producto de la dispersión de precandidatos de centro, centro derecha, derecha y derecha radical. Son alrededor de cien aspirantes y gran parte de estos se muestran proclives a propiciar contundente derrota a la izquierda. Cuando esa profusa masa de aspirantes presidenciales se decante solo habrá espacio para dos tendencias políticas: izquierda y derecha.
Por lo pronto Cepeda va en solitario pero en cualquier momento políticos que se identifican con su ideología le lanzaran su salvavidas. Una de las opciones debería ser el llamado Frente Amplio que procura albergar sectores solidarios con Petro y con especial propensión por el centro y la misma izquierda. Aquí es donde aparecen el exministro Juan Fernando Cristo y Roy Barreras. Son dos personajes con gran credibilidad y gran aceptación en casi toda la política colombiana. Pueden servir para revivir a Cepeda en momentos de desgracia o para jugar uno de los dos como el candidato que haga soñar a unos con la continuidad del presidente Petro.Pero independiente de quien sea el candidato zurdo no la tendrá fácil en la medida en que no asegure respaldos muy fuertes de liberales, conservadores y la misma U.
CONTRALOR
A través de una resolución la mesa directiva del concejo de Cali, revivió la convocatoria para elegir contralor general del municipio. El proceso fue suspendido luego de una ambigua comunicación de la procuraduría general de la nación y que se prestaba para confusas interpretaciones.
Lo anterior significa que no fue posible abortar todo o actuado para comenzar desde cero y con otros candidatos. La terna la integran Gustavo Alberto Barrientos Velásquez, Ligia Amanda Gallego Blandón y Diego Mauricio López Valencia. Si no hay sorpresas jurídicas el nuevo contralor de Cali será elegido antes de terminar noviembre


