Luego de conocerse el caso de una mujer víctima de violencia y acoso sexual por parte del inspector de la Policía José Arturo Figueredo en Soacha (Cundinamarca), el alcalde Julián Sánchez Perico se pronunció y rechazó enfáticamente este tipo de conductas, asegurando que se activaron las rutas institucionales correspondientes.
El hecho ocurrió en junio, cuando Figueredo habría abordado a una mujer de 23 años que trabajaba como guarda de seguridad en la Inspección de Policía y, pese a la negativa de la víctima, la habría tocado en repetidas oportunidades mientras pronunciaba amenazas y comentarios intimidatorios sobre su cuerpo. En el video conocido se observa que el señalado vestía gorra oscura, gafas negras y chaqueta café, lo que dificultaba su identificación plena.
El registro audiovisual, que ya está en poder de las autoridades, también muestra cómo el presunto agresor respondía “no qué, no qué” ante las negativas de la joven, e incluso intentaba besarla mientras insistía con expresiones de alto contenido sexual. La víctima afirmó que esta conducta se habría repetido y que otra mujer también habría sido blanco de agresiones similares.
Según explicó el alcalde, el 5 de junio el Programa de Mujer y Género activó la ruta de atención y formalizó la denuncia ante la Fiscalía. Posteriormente, la Oficina de Control Interno envió el caso a la Personería Municipal, que el 3 de diciembre ordenó la suspensión provisional del inspector por tres meses, prorrogables y sin remuneración, mientras avanza la investigación.



