La muerte del motociclista Brayan Yusti Colmenares, ocurrida tras un accidente de tránsito registrado el pasado 10 de diciembre en el sector de Tequendama, en Cali, durante una presunta persecución por parte de un agente de tránsito, continúa siendo materia de investigación por parte de la Fiscalía General de la Nación. Mientras los familiares de la víctima exigen justicia y denuncian un posible abuso de poder, la defensa del agente involucrado presentó una versión distinta de los hechos.

El abogado Germán Bolaños, representante legal del funcionario, aseguró que no existió ninguna agresión contra el motociclista y que los videos que hacen parte del proceso descartarían una supuesta patada durante la persecución. Según explicó, el joven no habría atendido la señal de pare debido, presuntamente, a que no contaba con SOAT ni revisión tecnomecánica, lo que motivó la huida.

Bolaños afirmó que, durante la persecución, se presentó una maniobra riesgosa cuando ambas motocicletas estaban muy cerca, lo que habría provocado la pérdida de equilibrio de ambos conductores y el posterior accidente. De acuerdo con la defensa, la muerte se produjo como una consecuencia no prevista, derivada de una fractura de fémur que ocasionó una lesión en la vena femoral y posteriores complicaciones médicas.

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El abogado reiteró que no hubo intención de causar daño y señaló que será la Fiscalía, con base en las pruebas, los informes médicos y la necropsia, la encargada de establecer responsabilidades penales. Mientras tanto, el caso sigue en etapa de recolección y análisis de evidencias.