La madrugada del 16 de diciembre de 2025 quedó marcada por un violento atentado que sacudió a la ciudad de Cali y enluta a la Policía Nacional. Dos uniformados de la Policía Metropolitana, el subintendente Jorge Leonardo Gómez Ochoa y el subintendente Robert Steven Melo Londoño, murieron tras ser atacados con artefactos explosivos improvisados mientras realizaban labores de patrullaje preventivo en el barrio Mariano Ramos.

De acuerdo con el brigadier general Henry Bello, comandante de la Policía de Cali, los hechos ocurrieron hacia las 3:40 de la mañana, cuando los policías adelantaban recorridos de anticipación y prevención en el sector del polideportivo María Isabel Urrutia, una zona frecuentada por ciudadanos que desde tempranas horas realizan actividades deportivas. En ese momento, la motocicleta en la que se movilizaban fue atacada con explosivos en el límite entre el polideportivo y una escombrera del municipio.

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Tras la detonación, los dos uniformados fueron trasladados de urgencia a la clínica Valle de Lili, donde fallecieron alrededor de las 4:30 a. m. debido a la gravedad de las heridas causadas por las esquirlas del artefacto de alto poder.

Según las primeras investigaciones, el tipo de explosivo utilizado correspondería al perfil criminal del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Las autoridades conformaron un equipo especial de inteligencia y criminalística para identificar y capturar a los responsables de este ataque que vuelve a encender las alertas de seguridad en la capital del Valle.