El Gobierno nacional dejó abierta la posibilidad de incrementar el salario mínimo para 2026 mediante decreto, en medio de las tensiones entre trabajadores y empresarios por la falta de consenso en la mesa de concertación. Así lo confirmó el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, quien explicó que el primer tiempo del proceso, regulado por la Ley 278 de 1996, concluyó este lunes y ahora se abre un plazo de 48 horas para que las partes presenten salvedades ante la cartera laboral.
Durante esta primera fase, las centrales obreras insistieron en un aumento del 16 %, mientras que los gremios empresariales mantuvieron su propuesta en el 7,21 %, una diferencia que impidió alcanzar un acuerdo. Sanguino señaló que, tras analizar las salvedades, el Gobierno evaluará con el presidente Gustavo Petro la posibilidad de abrir un “segundo tiempo” de negociación hasta el 30 de diciembre, con el objetivo de lograr un incremento consensuado.
El ministro reiteró que un acuerdo sería el escenario más favorable, aunque reconoció que, de no lograrse, el Ejecutivo podría fijar el salario mínimo por decreto. A pesar de la brecha, se mostró optimista y destacó indicadores económicos como el crecimiento del 3,6 %, una desocupación del 8,2 % y una inflación del 5,2 %.
Finalmente, confirmó que ya sostuvo una reunión con el presidente Petro y el ministro de Hacienda, Germán Ávila, para evaluar las variables del ajuste salarial, a la espera de las salvedades que presenten empresarios y trabajadores en las próximas horas.



