La 68 Feria de Cali cerró con un balance altamente positivo en asistencia, impacto económico, descentralización territorial e internacionalización, consolidándose como uno de los principales motores de desarrollo económico, turístico y cultural de la ciudad y el suroccidente del país, en el marco de la estrategia de recuperación liderada por la administración del alcalde Alejandro Eder.

Esta edición dejó un impacto estimado de 45 millones de dólares en la economía local y atrajo cerca de 110.000 visitantes, beneficiando sectores como alojamiento, gastronomía, transporte, comercio y actividades culturales. La ocupación hotelera alcanzó el 83%, la más alta de los últimos diez años, reflejando la confianza del turismo en la capital vallecaucana.
El balance turístico confirma que fue la Feria más visitada de los últimos años, con un crecimiento del 6,9% frente a 2024. Del total de asistentes, 11.781 fueron internacionales, 40.719 nacionales y 57.085 del Valle del Cauca, fortaleciendo el posicionamiento regional e internacional de Cali.
Uno de los mayores logros fue la reactivación económica de sectores como el barrio Obrero, el Distrito de Aguablanca, el oriente y la zona rural. Miles de emprendedores y artistas dinamizaron la economía creativa, mientras la programación diversa fortaleció el acceso cultural y el tejido social. “La Feria de Cali es un logro colectivo que impulsa a toda la ciudad”, destacó Mabel Lara, secretaria de Desarrollo Económico Distrital.



