A partir de 2026, la movilidad en el Caribe colombiano experimentará un cambio significativo. El presidente Gustavo Petro anunció la eliminación de siete peajes tras la terminación anticipada de una concesión vial estratégica, una decisión orientada a reducir los costos de transporte y aliviar el bolsillo de miles de ciudadanos, transportadores y sectores productivos de la región.
La medida está relacionada con el cierre del contrato de concesión del corredor Cartagena–Barranquilla, conocido como Ruta Caribe, que era operado por Autopistas del Caribe S.A.S. Con la finalización del acuerdo con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), la vía regresará a manos del Estado y será administrada directamente por el Instituto Nacional de Vías (Invías).
Como consecuencia, dejarán de funcionar los peajes de Pasacaballos, Turbaco, Gambote, Arroyo de Piedra, Sabanagrande, Galapa y Bayunca, estaciones que durante más de dos décadas fueron motivo de reclamos por parte de comunidades y gremios económicos.
El proceso de reversión inició el 2 de enero de 2026 y concluirá en junio, cuando Invías asuma plenamente la operación y el mantenimiento del corredor. Según las autoridades, la terminación del contrato se dio por mutuo acuerdo, influida por protestas sociales que afectaron el recaudo. El Gobierno espera que esta decisión mejore la conectividad regional, reduzca los costos logísticos y fortalezca el desarrollo económico entre ciudades clave como Cartagena y Barranquilla.



