Durante una visita oficial a Costa Rica, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se refirió de manera contundente al problema de la inseguridad en la región y afirmó que “la única forma que existe de solucionar el problema de la inseguridad es con la fuerza”. El mandatario insistió en que el papel del Estado es determinante para enfrentar a las organizaciones criminales y garantizar la tranquilidad de los ciudadanos.
Bukele sostuvo que cualquier país es estructuralmente más fuerte que los grupos criminales que operan dentro de su territorio y aseguró que la persistencia de la violencia responde, en muchos casos, a la falta de voluntad política. “Si un Estado no combate la criminalidad, es porque el Estado es cómplice”, expresó, subrayando que los gobiernos deben asumir su responsabilidad directa en la lucha contra el delito.
En ese contexto, el presidente salvadoreño respaldó públicamente la posibilidad de que Costa Rica avance en la construcción de una megacárcel, similar a la implementada en su país, como una herramienta para enfrentar el crimen organizado y desarticular estructuras delincuenciales.
Las declaraciones de Bukele se dan en medio del debate regional sobre las estrategias de seguridad y el alcance del uso de la fuerza estatal para combatir la criminalidad, un modelo que en El Salvador ha generado tanto respaldo ciudadano como críticas de distintos sectores.



