En un acto solemne y cargado de simbolismo, la Policía Nacional realizó el ascenso póstumo de 22 estudiantes que perdieron la vida en los hechos ocurridos el 17 de enero de 2019 en la Escuela de Cadetes de Policía General Francisco de Paula Santander. Siete años después del atentado con carro bomba, la institución rindió este homenaje como un acto de memoria, dignificación y reconocimiento a la vocación de servicio, la entrega y el amor por Colombia de los jóvenes oficiales.

Durante la ceremonia, también se otorgó de manera póstuma la Medalla al Valor por actos excepcionales del servicio a los 22 tenientes, condecoración que fue recibida por sus familias como símbolo de su sacrificio y compromiso inquebrantable con la protección de la vida y la seguridad del país.
El evento se llevó a cabo frente al monumento “Ventanas a la Eternidad”, reafirmado como un espacio que representa la conexión entre Dios y el ser humano, sostenido sobre los pilares de la vocación policial: Dios, patria y familia policial.
En su intervención, el director general de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón Zambrano, destacó que, aunque ningún homenaje compensa la pérdida, la institución mantiene un compromiso eterno de no olvidar a estos héroes y de honrar su memoria.
Los nombres de los oficiales permanecen inscritos en el monumento como símbolo imborrable de entrega y sacrificio, inspirando a las nuevas generaciones de policías que hoy se forman en el mismo lugar donde ellos soñaron con servir al país.



