Senegal se consagró campeón de la Copa Africana de Naciones tras derrotar 1-0 a Marruecos en una final intensa y cargada de polémica disputada en el estadio Prince Moulay Abdallah. El título llegó gracias a un gol de Pape Gueye en el tiempo suplementario, luego de un partido equilibrado y de alta tensión.
Desde el inicio, ambos equipos mostraron intensidad, presión alta y orden táctico. Marruecos tomó la iniciativa con llegadas de Saibari y El Kaabi, mientras que Senegal respondió con transiciones rápidas y un remate temprano de Gueye que exigió a Yassine Bounou. El primer tiempo cerró sin goles, pese a opciones claras para ambos, incluida una mano a mano de Iliman Ndiaye que salvó el arquero marroquí.

En el complemento, el partido se volvió más abierto. Marruecos desperdició oportunidades claras y dominó por momentos, hasta que en el tiempo añadido llegó la jugada más polémica: un penal sancionado vía VAR a favor del local, que Brahim Díaz falló ante Édouard Mendy.
Golpeado Marruecos, Senegal aprovechó en el alargue. Pape Gueye encabezó una contra y marcó el 1-0 definitivo. El equipo de Sadio Mané resistió hasta el final y celebró un título histórico en África.



