Al menos 21 personas fallecieron y un centenar resultaron heridas tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en la provincia de Córdoba, en el sur de España. El accidente ocurrió en el municipio de Adamuz a las 19:39 hora local y mantiene en alerta a las autoridades ferroviarias y de emergencia del país.

Según la información preliminar, un tren de la compañía Iryo, en el que viajaban cerca de 300 personas con destino a Madrid desde Málaga, descarriló sus tres últimos vagones, los cuales invadieron la vía contigua. En ese momento circulaba otro convoy que cubría la ruta Madrid–Huelva, el cual también descarriló tras el impacto.
Dos vagones de este segundo tren cayeron por una ladera de cuatro metros, situación que ha dificultado las labores de rescate. Equipos de emergencia acudieron masivamente al lugar para atender a los heridos, varios de ellos en estado grave.

Las causas del siniestro aún son materia de investigación. Adif habilitó espacios de atención para familiares en varias estaciones del país. Los reyes Felipe VI y Letizia expresaron su pesar y solidaridad con las víctimas.



