La reciente alerta de la Defensoría del Pueblo sobre la crisis del sistema de salud, que impacta la atención y la entrega de medicamentos en ocho departamentos, incluido el Valle del Cauca, vuelve a encender las alarmas por la delicada situación financiera de la red hospitalaria. El pronunciamiento respalda el llamado reiterado de la gobernadora Dilian Francisca Toro para buscar soluciones urgentes ante la alta cartera que mantienen las EPS con hospitales y clínicas.
La secretaria de Salud del Valle, María Cristina Lesmes, explicó que el problema se origina en que cerca del 90 % de los vallecaucanos está afiliado a EPS intervenidas por el Gobierno nacional, las cuales enfrentan graves dificultades financieras. Esta situación limita la contratación de servicios con la red pública y privada y afecta la disponibilidad de médicos especialistas por falta de pago oportuno.

El riesgo es mayor para los usuarios de la Nueva EPS, que concentra más de un millón de afiliados en el departamento. Según las autoridades, la deuda total supera los 6 billones de pesos y las obligaciones con los trabajadores de la salud sobrepasan los 300 mil millones.
Como medida de alivio, la Gobernación ha destinado $12.800 millones para el pago de nómina en hospitales clave y mantiene programas de desconcentración de servicios, fortalecimiento del transporte asistencial y apoyo directo a la red hospitalaria, mientras insiste en la necesidad de que las EPS cumplan con sus pagos para garantizar la continuidad de la atención.



