Lo que antes era un botadero de escombros y basuras hoy se ha convertido en un referente de vida y transformación social en el oriente de Cali. La Gobernación del Valle del Cauca, a través del INCIVA, fortaleció la Ecohuerta ‘Kilombo’ en la Comuna 21, una iniciativa de producción agrícola sostenible que beneficia de manera directa a cerca de 300 personas de Pízamos 1 y barrios aledaños.
El proyecto no solo busca garantizar la seguridad alimentaria del sector, sino también preservar y promover el intercambio de saberes ambientales y culturales entre la comunidad. Durante su visita al espacio, la gobernadora Dilian Francisca Toro destacó la importancia del empoderamiento comunitario para asegurar la sostenibilidad de estos procesos.
La Administración departamental dotó la ecohuerta con infraestructura esencial como sistemas de riego, cajoneras en madera plástica, herramientas de jardinería y materiales para la siembra de hortalizas y plantas medicinales. Para Jefry Lerma, líder social del sector, la huerta es “un aula viva” donde los alimentos se donan a comedores comunitarios y familias, fortaleciendo el tejido social con la participación de niños, jóvenes y mujeres.
Desde el INCIVA, su directora Emily Vanessa Vélez resaltó que este espacio es un “archivo vivo de saberes ancestrales” y un símbolo de dignidad, resistencia y esperanza para el territorio.



