En medio de la incertidumbre provocada por la suspensión provisional del aumento del salario mínimo del 23,7% por parte del Consejo de Estado, la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) sorprendió al solicitar que se haga “el mayor esfuerzo posible” para mantener el incremento definido en diciembre. La postura marca un giro frente a la posición técnica que el gremio defendió durante la negociación de fin de año.

En entrevista con medios, el presidente de la ANDI, Bruce Mac Master, reconoció que el aumento ha generado efectos económicos, como presiones inflacionarias y dificultades para las pequeñas y medianas empresas. Según explicó, la inflación de enero se ubicó en 5,35%, superior a la del mismo mes del año anterior, y ya existen reportes de pymes afectadas por el ajuste salarial.

Pese a ello, Mac Master sostuvo que revertir el incremento sería complejo. Señaló que para 2,4 millones de trabajadores el aumento ya se convirtió en un “hecho cumplido”, incorporado a sus presupuestos familiares, por lo que dar marcha atrás tendría un alto costo social y jurídico.

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El dirigente aclaró que la ANDI no demandó el decreto que fijó el aumento, a diferencia de otros gremios. Ahora, mientras el Gobierno debe expedir un decreto transitorio, el debate se centra en si se mantendrá el 23,7% o se ajustará a un rango cercano al 6% o 7%.