La Superintendencia Nacional de Salud abrió una auditoría focalizada tras la muerte de Kevin Arley Acosta Pico, un niño de 7 años que falleció el pasado 13 de febrero de 2026 en Bogotá. La entidad, encargada de la inspección, vigilancia y control del Sistema General de Seguridad Social en Salud, expresó sus condolencias a la familia del menor y anunció la revisión del caso ante posibles fallas en la atención médica.
Kevin padecía hemofilia A severa y, según denuncias públicas de sus familiares y de organizaciones como la Liga Colombiana de Hemofílicos, no habría recibido durante cerca de dos meses el medicamento profiláctico Emicizumab (Hemlibra), esencial para el control de su enfermedad. La condición del menor se agravó luego de una caída de su bicicleta que le provocó un trauma craneoencefálico.
Para la Superintendencia, este caso pone en evidencia los desafíos persistentes en la prestación oportuna de los servicios de salud, especialmente en el acceso a medicamentos esenciales para enfermedades huérfanas.
La auditoría evaluará el proceso de atención brindado, las posibles barreras administrativas y la entrega del medicamento por parte de Nueva EPS y del prestador del servicio. También se revisará el cumplimiento de protocolos y autorizaciones. De hallarse irregularidades, podrían imponerse sanciones administrativas y medidas correctivas para garantizar los derechos de los usuarios.



