La senadora y candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia, radicó ante la Procuraduría General de la Nación una queja disciplinaria contra el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, por lo que considera un grave deterioro del sistema de salud bajo su gestión. Según Valencia, esta situación ha tenido consecuencias fatales, entre ellas la muerte de Kevin Acosta, un niño de 7 años que falleció mientras esperaba un medicamento para tratar su hemofilia.

La congresista sostuvo que las EPS intervenidas por el Gobierno han empeorado sus indicadores financieros y prestacionales. “Deben más dinero, registran más quejas y presentan mayor siniestralidad. Además, durante este Gobierno se dispararon las tutelas en salud”, afirmó. También señaló que el Ministerio de Salud incumplió de manera deliberada la orden de la Corte Constitucional de aumentar la Unidad de Pago por Capitación (UPC), lo que derivó en un proceso de desacato y afectó la sostenibilidad del sistema. Según Acemi, el rezago financiero alcanzaría los 33 billones de pesos.

Valencia también cuestionó declaraciones oficiales que sugirieron responsabilidad de la familia del menor por un accidente en bicicleta. Aseguró que la evidencia científica respalda que las personas con hemofilia pueden y deben hacer ejercicio. Para la senadora, dichas afirmaciones buscan evadir responsabilidades frente a la gestión del sector salud.

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