En Cali habitan al menos 18 especies de murciélagos, de las cerca de 200 registradas en Colombia. Estos animales, los únicos mamíferos capaces de volar, cumplen un papel clave en los ecosistemas urbanos y rurales, pese a que suelen ser objeto de temor y desinformación. Su actividad es más visible en la noche, cuando salen en busca de alimento, pero no representan un riesgo para las personas si no son molestados.

La bióloga Jessica Galíndez Cerón, del Grupo de Gestión de Fauna Silvestre del Dagma, hizo un llamado a la ciudadanía a protegerlos y evitar reacciones de miedo. Explicó que los murciélagos se asocian principalmente a zonas arbóreas, cuevas y algunas edificaciones, y que hoy enfrentan amenazas como la pérdida de hábitat y los falsos mitos.
Estos animales cumplen funciones esenciales: polinizan plantas, dispersan semillas y controlan poblaciones de insectos, contribuyendo al equilibrio ecológico. Galíndez recalcó que su presencia no debe generar alarma y recomendó no manipularlos si se encuentran en el suelo.
En casos de murciélagos heridos o vulnerables, el Dagma activó atención a través de su línea de WhatsApp 313 780 75 32 para activar los protocolos correspondientes. Los ejemplares reciben valoración especializada en el Hogar de Paso y, si es posible, son rehabilitados y liberados en su entorno natural.



