Por: Miguel Ángel Arango
Richard Rivera, es caleño aunque sus amigos poco le creen. Durante años vivió en uno de los barrios de la ladera de la ciudad, en la populosa comuna dieiciocho.Habitó en Florida en donde su padre era maestro de escuela. En esta población y desde la niñez conoció a su amigo Heriberto Sanabria, quien más tarde sería alcalde de su municipio, diputado, representante a la cámara y presidente del Nacional Electoral. Ocupando esta dignidad falleció un día del mes de septiembre del año 2019.
De distintas maneras Heriberto incidió para que Richard se abriera paso en la política. Siguiendo sus pasos en dos oportunidades fue concejal de Cali. Este comunicador social que mezcla dos pasiones de su vida-política y periodismo-, hoy hace parte de más de dos cientos vallecaucanos que hoy buscan una curul en la cámara de representantes. Lo distingue el número 105 de la lista del partido conservador.
Rivera propone un relevo en la alta dirigencia del conservatismo regional y asume que si sale elegido estaría en capacidad de iniciar el proceso de reconstrucción del partido con una nueva generación que abraza la ideología de la colectividad pero que no ha tenido suerte a la hora de ir a las urnas. Los conservadores no tienen curul en la cámara y muchos creen que seguirá así por lo menos durante otros cuatro años. Richard piensa distinto y defiende la lista y uno a uno detalla a cada uno de los integrantes de la plancha goda y los números le dan aproximadamente cien mil votos que serían suficientes para ganar una curul si en las próximas elecciones no hay un fenómeno electoral.
El caleño se declara conservador por convicción y en consecuencia defiende la democracia, la propiedad privada y la familia. Quiere propiciar una profunda reforma política para atemperar a Colombia a las nuevas circunstancias del mundo pero también sugiere otra reforma en educación para asegurar que muchos jóvenes terminen el bachillerato y luego puedan cursar estudios universitarios.
“Llevo muchos años visitando cada uno de los municipios vallecaucanos. Conozco la historia de cada de los pueblos y las múltiples necesidades que hoy los agobian. Siempre tengo contacto con la gente y no cada cuatro años durante las campañas”, dijo el candidato Richard Rivera, al significar que siempre está latente su vocación de servir a la gente. Considera que el número mágico para que un conservador se quede con la curul en la cámara de representantes es de veinticinco mil votos. Confía en que el resultado de su trabajo proselitista se evidenciará en las urnas cuando supere los veinticinco mil votos. No se muestra sobrador y confía en que al menos seis de sus competidores pueda sacar más de quince mil votos cada uno.
LAS OBRAS
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, en consejo de gobierno confirmó que le apostará a las grandes obras de infraestructura vial. Se trata de los puentes de Chipichape, calle quinta con carrera ochenta y calle quinta con avenida pasoancho.También incluyó en este paquete la Alameda de la Avenida Roosevelt.
Por el tiempo es posible que todas estas obras no se entreguen en dos años pero quedaran con estudios y licitaciones adjudicadas. El anuncio ilusiona porque estas inversiones mejoraran la movilidad de la ciudad que en los últimos diez años se ha convertido en uno de los principales.
Mientras tanto avanzan a buen ritmo las obras de ampliación de la Avenida Cañas Gordas, en las cuales Cali invierte setenta mil millones de pesos y la gobernación del Valle del Cauca cerca de dos cientos mil millones de pesos.



