La política de aranceles globales impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sufrió un fuerte revés luego de que la Corte Suprema de Justicia anulara la mayor parte de esas medidas, al considerar que el Ejecutivo excedió sus competencias constitucionales. El fallo, adoptado por una votación de seis contra tres, determinó que Trump utilizó de forma indebida una ley reservada para situaciones de emergencia nacional.
La Casa Blanca había justificado los aranceles impuestos en abril bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), argumentando que esta facultaba al presidente para elevar impuestos a las importaciones. Sin embargo, el alto tribunal concluyó que dicha interpretación invadía atribuciones exclusivas del Congreso en materia comercial.
La decisión aplica específicamente a los aranceles decretados el 2 de abril de 2025, durante el denominado “Día de la Liberación”, cuando se impuso un gravamen mínimo del 10 % a la mayoría de importaciones, afectando a decenas de países, incluidos varios de América Latina. No obstante, el fallo no invalida aranceles individuales a productos o países específicos.
Trump reaccionó horas después desde la Casa Blanca, calificando la sentencia como “profundamente decepcionante” y criticando a los magistrados. Además, anunció un nuevo impuesto global del 10 %, esta vez sustentado en una legislación distinta, reiterando su postura contra lo que considera prácticas comerciales injustas hacia Estados Unidos.



