Después de 30 años de abandono, la comunidad del barrio El Recuerdo, en la comuna 11 del oriente de Cali, celebró la transformación total de su sede comunal, un espacio que durante décadas funcionó en condiciones precarias y que hoy se convierte en símbolo de dignidad y reconocimiento para sus habitantes.

Ubicado en un callejón de la carrera 28 con calle 30, el antiguo lugar presentaba goteras, inundaciones y múltiples limitaciones que obligaban a adaptar reuniones, talleres y actividades al clima y al reducido espacio. Aun así, la comunidad nunca dejó de usarlo ni de insistir en la necesidad de una sede digna.

La renovación se hizo realidad durante la administración del alcalde Alejandro Eder, a través de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana. La intervención permitió adecuar un espacio funcional para reuniones, actividades culturales, talleres y encuentros comunitarios.
José Omar Martínez, presidente de la Junta de Acción Comunal, destacó que en la sede se reúnen más de 200 personas, incluidos adultos mayores y niños en procesos educativos. Vecinos como Nayibe Barona resaltaron que ahora “da gusto venir”, mientras que el vicepresidente Miguel Ángel Ramírez celebró contar con una sede iluminada y acogedora. Más allá de la obra física, la transformación representa el reconocimiento a un barrio pequeño que nunca dejó de creer.



