En un acto oficial realizado en la Casa de Nariño, el presidente Gustavo Petro ofreció, en representación del Estado colombiano, un acto de perdón público al periodista Holman Morris y a su familia por las persecuciones, seguimientos ilegales, interceptaciones telefónicas y amenazas que sufrieron entre 2004 y 2009 por parte del extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

La ceremonia se llevó a cabo en cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos dentro del caso «Holman Morris y familia contra el Estado colombiano». Durante el evento, el mandatario reconoció que el Estado vulneró múltiples derechos fundamentales de Morris, su esposa Patricia Casas y sus hijos Daniela y Felipe, entre ellos la integridad personal, la libertad, las garantías judiciales, la honra, la libertad de expresión, la protección de la familia y el acceso a la justicia.
En su discurso, Petro aseguró que el acto de perdón no contó con todos los responsables que, a su juicio, también deberían asumir responsabilidades públicas. Mencionó a exfuncionarios del DAS, al expresidente Álvaro Uribe Vélez y a algunos medios de comunicación, señalando que también tendrían que ofrecer disculpas como parte del proceso de reconciliación.
Por su parte, Holman Morris aceptó el perdón del Estado, aunque insistió en la necesidad de garantizar que hechos similares no vuelvan a repetirse. Su esposa e hijos también recibieron las disculpas oficiales y recordaron las secuelas psicológicas que dejaron los años de persecución, al tiempo que reclamaron garantías para vivir sin temor y ejercer plenamente sus derechos.



