El Gobierno Nacional declaró la situación de desastre de carácter nacional por un periodo inicial de 12 meses con el propósito de fortalecer las acciones de prevención y respuesta ante los efectos del fenómeno de El Niño, que podría convertirse en uno de los eventos de sequía más intensos registrados en Colombia.
La medida quedó oficializada mediante el Decreto 0802 del 23 de julio de 2026, firmado por el presidente Gustavo Petro tras la recomendación del Consejo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. La declaratoria permitirá agilizar mecanismos administrativos, financieros y jurídicos para enfrentar la emergencia.
Según los análisis técnicos, existe una probabilidad superior al 95 % de que el fenómeno se intensifique durante el segundo semestre de este año y un 63 % de que alcance una categoría muy fuerte, extendiendo sus efectos hasta comienzos de 2027. Entre las principales consecuencias previstas están la disminución de las lluvias, el desabastecimiento de agua, afectaciones al sector agropecuario, riesgos para la salud pública y un incremento de los incendios forestales.
Actualmente, 558 municipios presentan riesgo alto o muy alto de escasez de agua potable, mientras que 111 de ellos enfrentan la situación más crítica.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres liderará un plan de acción basado en cinco ejes: garantizar el suministro de agua, fortalecer la seguridad alimentaria, promover soluciones de energía fotovoltaica, reforzar la vigilancia en salud y ampliar las estrategias de prevención de incendios forestales.
Como parte de las medidas, el Gobierno adquirirá dos helicópteros Firehawk para combatir incendios y destinará recursos para fortalecer cuerpos de bomberos, sistemas de alerta temprana y la atención en departamentos priorizados, buscando reducir el impacto de la emergencia y proteger a la población y los ecosistemas.



