El retrato de Juan José Nieto Gil, reconocido como el único presidente afrodescendiente en la historia de Colombia, fue entregado nuevamente al Palacio de Nariño por la vicepresidenta Francia Márquez, en un acto que busca reivindicar su legado y fortalecer la memoria histórica del país.

Durante la ceremonia, Márquez aseguró que la obra había permanecido guardada en un sótano de la Casa Presidencial y destacó que su regreso representa un acto de justicia para un mandatario cuya historia fue invisibilizada durante más de un siglo. La funcionaria expresó que espera que el cuadro sea ubicado junto al de los demás expresidentes.
Nieto Gil ejerció la Presidencia entre enero y julio de 1861, en medio de un periodo de profundas disputas políticas. Además de su papel como gobernante, fue escritor, autodidacta y una de las figuras que impulsó la abolición de la esclavitud en Colombia.
El retrato fue elaborado por el pintor vallecaucano Justiniano Durán, quien realizó una investigación para recrear con fidelidad la imagen del exmandatario, luego de que se conociera que la pintura original había sido alterada para ocultar sus rasgos afrodescendientes.
Con el retorno de la obra al Palacio de Nariño, el Gobierno busca saldar una deuda histórica con los pueblos étnicos y reconocer el aporte de Juan José Nieto Gil a la construcción del país.



