El personero de Cali, Gerardo Mendoza Castrillón, advirtió que la seguridad ciudadana no debe basarse en una mayor circulación de armas de fuego y pidió controles tras la medida.

El funcionario aclaró que la disposición restablece los efectos de los permisos vigentes y elimina la exigencia de una autorización. Sin embargo, recalcó que no implica un porte libre, ni favorece a quienes tengan permisos vencidos, suspendidos, cancelados o revocados.

Mendoza señaló que continúan vigentes los requisitos, restricciones y controles previstos en la legislación colombiana. El Estado debe priorizar la protección de la vida, prevenir la violencia y fortalecer instituciones para evitar que conflictos terminen violentamente.

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Solicitó reforzar la verificación de permisos, la evaluación de la idoneidad de los titulares, la trazabilidad del armamento y los operativos contra el porte ilegal. Los mecanismos de prevención deben ayudar a identificar riesgos asociados con violencia intrafamiliar, intolerancia, consumo de alcohol, problemas de salud mental y antecedentes violentos.

La Personería instó a la Policía Metropolitana, autoridades militares y organismos de control de armas a coordinar una vigilancia estricta. Además, pidió campañas pedagógicas para explicar el alcance de la disposición y evitar que las armas sean entendidas como una forma de resolver conflictos.