El presidente Abelardo De La Espriella reafirmó su postura de cero tolerancia frente a la corrupción y advirtió que ningún condenado por delitos contra los recursos públicos podrá aspirar a privilegios derivados de su poder, apellido o contactos. El mandatario sostuvo que cada peso desviado afecta de manera directa a los colombianos, pues impide la construcción de carreteras, hospitales, colegios y otros servicios esenciales.

Durante su declaración, insistió en que el dinero estatal pertenece a la ciudadanía y no a quienes lo administran temporalmente. “La plata pública es sagrada porque es la plata de los colombianos”, expresó, al señalar que las víctimas de estos delitos se cuentan por miles y que su impacto es devastador para las comunidades.

De La Espriella rechazó que los llamados delincuentes de cuello blanco reciban un trato distinto ante la justicia. Aseguró que usar saco y corbata no otorga una categoría superior ni reduce la responsabilidad por el daño causado. También pidió superar la percepción de que la cárcel depende del cargo ocupado, las relaciones personales o la influencia política. Exigió justicia para quienes roben recursos públicos.

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