El presidente de la República designó a Alfredo Acosta como nuevo ministro de Igualdad, tras solicitar la renuncia de Juan Carlos Florián. Con este nombramiento, Acosta se convierte en el cuarto jefe de esta cartera, una de las más cuestionadas desde su creación. La decisión ha generado amplio debate en la opinión pública debido al perfil académico y profesional del nuevo funcionario.

Según su hoja de vida, Alfredo Acosta es bachiller y no cuenta con formación universitaria ni experiencia previa en cargos dentro del sector público. Su trayectoria laboral se centra en 14 años como coordinador de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), donde participó activamente en movilizaciones de la Minga indígena a nivel nacional. Además, hizo parte del grupo de búsqueda de los cuatro niños desaparecidos en la selva del Guaviare tras un accidente aéreo.

Las críticas no se han hecho esperar. La congresista Katherine Miranda afirmó que este nombramiento no representa inclusión, sino un “desprecio por el mérito y un debilitamiento del Estado”, señalando que “un ministerio no se improvisa”. Para diversos sectores políticos y ciudadanos, la falta de experiencia administrativa de Acosta resulta especialmente preocupante en un ministerio que enfrenta serios problemas de gestión y ejecución.

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