El ministro del Interior, Armando Benedetti, se pronunció sobre las polémicas declaraciones del presidente Gustavo Petro relacionadas con la muerte de Kevin Acosta, un niño de siete años que padecía hemofilia y falleció tras no recibir a tiempo el tratamiento médico que requería. Las palabras del mandatario generaron críticas en distintos sectores, que las calificaron como poco empáticas frente al dolor de la familia.
Benedetti aseguró que el presidente no actuó con indolencia ni pretendió responsabilizar a los padres del menor por lo ocurrido. Según explicó, la intención del jefe de Estado fue identificar las causas y determinar a los responsables dentro del sistema de salud. “No me parece indolente, porque el presidente lo que estaba buscando eran las causas y unos responsables”, afirmó el ministro.
El funcionario reconoció que las declaraciones pudieron ser interpretadas de manera negativa por algunos sectores, pero insistió en que dichas lecturas no se hicieron de buena fe. Reiteró que el Gobierno nacional ha avanzado en investigaciones para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades frente a la falta de atención oportuna que derivó en la muerte del menor.
Benedetti enfatizó que el caso de Kevin Acosta debe servir para revisar las fallas estructurales del sistema de salud y garantizar que situaciones similares no se repitan. Añadió que el Ejecutivo mantiene el compromiso de fortalecer la atención a pacientes con enfermedades de alto riesgo y proteger el derecho fundamental a la salud.



