
El Gobierno de Colombia rechazó la escalada militar en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y exigió el cese inmediato de las hostilidades. La posición fue expresada por el presidente Gustavo Petro, la Cancillería y la representación diplomática ante la Organización de las Naciones Unidas.
A través de la red social X, el mandatario afirmó que la paz mundial debe ser la causa común de la humanidad y pidió que Naciones Unidas se reúna de inmediato para promover el desarme nuclear. También cuestionó las consecuencias humanitarias de los bombardeos, que habrían dejado centenares de civiles muertos.
La canciller Rosa Villavicencio manifestó que Colombia no puede ser ajena a la crisis y advirtió que el uso de la fuerza profundiza el dolor y la inestabilidad global.
Ante el Consejo de Seguridad, la embajadora Leonor Zalabata propuso convocar una conferencia internacional de paz para alcanzar soluciones políticas sostenibles y reiteró que ningún Estado tiene derecho a ejecutar ataques unilaterales para imponer cambios de régimen.


