Quien ha pasado por esta experiencia bien sabe a qué me refiero. Todo ha evolucionado hoy día y hasta el amor ahora debe reinventarse y no es cosa del aislamiento y la cuarentena por el virus, es que ya mucho antes de esta situación de aislamiento mundial se venía observando una tendencia a tener relaciones amorosas con personas foráneas.

La búsqueda de cosas nuevas, de explorar nuevas opciones y tal vez de haber agotado las formas naturales o “tradicionales “ en las cuales se liga con alguna persona con fines amorosos, trajo esta modalidad.

Atribuida tal vez a la tecnología, al avance, más específicamente al surgimiento de las redes sociales, a la necesidad de relacionarse, de huirle a la soledad y de las nuevas formas de comunicarse y para ahondar más aún, a una necesidad de sentirse acompañado o acompañada.

Pues la forma de relacionase ahora es a través de un teclado, donde nace y se crece en una relación, donde la distancia está a sólo un paso de conectarte
con un usuario fantasía de alguna red social.

Ahora hay que aprender a interpretar más que un gesto, un abrazo una palabra en persona , a un emoticón o un GIF, para saber si nuestra conversación fluye adecuadamente.

Para algunos es un simple escape y buscan sólo algo de compañía sin mucho desgaste o compromiso, le huyen a la soledad y se crean un mundo cibernético, donde sin darse cuenta pueden caer atrapados.

Me llama poderosamente la atención, el hecho que se pueda experimentar química y mucha atracción por alguien que sólo estás viendo a través de una pequeña pantalla, donde no existe el roce o contacto con la pie.

Pero la magia existe y perfectamente cada día se suman más relaciones de este tipo y aunque exista hermetismo aún con respecto a ellas, muchas han logrado consolidarse en el tiempo y han pasado de virtuales a presenciales.

Y usted, que me está leyendo qué opina de esta tendencia en el amor, ha tenido algún tipo de experiencia de este tipo, la recomendarías o sientes escepticismo?