Exmilitares de la IV Brigada del Ejército, incluidos siete señalados como máximos responsables de ejecuciones extrajudiciales cometidas entre 2002 y 2003, vincularon nuevamente al entonces capitán Juan Miguel Huertas como presunto facilitador de estos crímenes. Durante una audiencia ante magistrados y víctimas, los exuniformados ratificaron bajo juramento las versiones que ya habían entregado en declaraciones voluntarias.

Según los testimonios, Huertas quien se desempeñaba como oficial de operaciones del Batallón de Artillería n.º 4 habría ofrecido armas para incrementar el número de bajas reportadas. El exoficial Edwin Leonardo Toro afirmó que, siendo teniente, recibió presiones para ejecutar civiles y presentarlos como combatientes muertos. “Cuando el capitán Huertas me insinuó que debía asesinar a alguien, le dije que no”, aseguró. Por su parte, el también retirado Emerson Castañeda Morales señaló que Huertas no solo ofreció armamento, sino que incluso entregó material bélico a quienes participaban en estas operaciones.

Huertas también aparece mencionado en los archivos relacionados con “Calarcá”. Revelaciones periodísticas indican que en 2024 habría sostenido reuniones con miembros de las disidencias de las Farc, donde supuestamente propuso crear una empresa de seguridad fachada.

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La Procuraduría lo suspendió por tres meses mientras avanza la investigación. El alto tribunal evaluará los testimonios y documentos operacionales para determinar si el general deberá comparecer formalmente ante la justicia.