
El gobierno del presidente Abelardo De La Espriella asestó un contundente golpe a las estructuras criminales con la incautación de 2.213 kilogramos de drogas ilícitas en los departamentos de Caquetá, Cauca y Nariño. Según el mandatario, esta ofensiva logró sacar de circulación más de 4,9 millones de dosis, lo que representa una afectación superior a los 81 millones de dólares a las finanzas del narcotráfico.
Las operaciones, desarrolladas de manera conjunta por la Fuerza Pública, arrojaron los siguientes resultados:
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Caquetá (Belén de los Andaquíes): La Policía Nacional decomisó 448 kilos de base de coca que estaban ocultos dentro de neumáticos instalados en carretes de cable de acero. El operativo dejó un capturado y dos vehículos inmovilizados.
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Pacífico Colombiano (Cauca y Nariño): La Armada Nacional, en coordinación con el Ejército y la Policía, incautó un total de 1.765 kilogramos de cocaína (1.175 kilos en López de Micay y 590 kilos en La Tola).
El Jefe de Estado fue enfático en señalar que el país no servirá como ruta para el crimen organizado ni permitirá el uso de sus ríos y carreteras para el enriquecimiento ilícito. «En la era del Tigre, al narcoterrorismo se le combate con autoridad, mano firme y sin tregua», concluyó el presidente, reafirmando el compromiso de desmantelar estas organizaciones.

