La Policía Nacional de Colombia, a través de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (DIJIN), en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y con el apoyo de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (HSI), logró la desarticulación de un Grupo Delictivo Organizado dedicado al tráfico de armas de fuego, explosivos y estupefacientes. Esta estructura operaba al servicio de las disidencias de las FARC – Estado Mayor Central, específicamente del Frente Carlos Patiño.
El grupo, conformado por al menos 12 integrantes, funcionaba como un verdadero outsourcing criminal que suministraba material de guerra y sustancias ilícitas a organizaciones armadas ilegales con presencia en los departamentos de Cauca, Valle del Cauca, Nariño, Meta, Guaviare y Arauca. Su actividad delictiva facilitaba la expansión y sostenimiento de acciones violentas en estas regiones del país.
Gracias a las labores investigativas, las autoridades identificaron diversas rutas empleadas para el transporte de armamento y drogas, entre ellas: Villavicencio – El Tambo (Cauca); Granada (Meta) – El Rosario (Arauca); Villavicencio – San José del Guaviare – Vereda La Paz; y Villavicencio – Bogotá – Cali – Popayán. Con esta operación, se afecta de manera significativa la capacidad logística de las disidencias y se fortalece la seguridad en las zonas más impactadas por su accionar.



