En medio de estos días de cuarentena nos hemos hecho consciente de lo valioso que son muchas personas con sus profesiones y oficios. La realidad nos ha hecho descubrir el gran aporte que hacen a la sociedad. Son personas que cada día hacen su trabajo con entrega, dedicación, amor. Y que nosotros, en medio una rutina tan llena de cosas no alcanzábamos a comprender. Por eso, quisiera dedicar unas palabras llenas de gratitud a esos grupos de personas que hoy hacen enormes esfuerzos para protegernos del virus, son escudos humanos, verdaderos héroes y heroínas a los que hoy decimos ¡!GRACIAS!!

En estos días han sido noticias un primer grupo de personas que hacen parte de los equipos de salud: médico, enfermeros, auxiliares, paramédicos, en todas y cada una de las diferente disciplinas y especialidades, que hacen un trabajo extraordinario, exhaustivo y majestuoso. Ellos arriesgan y entregan su vida por nosotros. En muchas ocasiones les hemos criticado, pero esta situación nos lleva a reconocerle con gratitud y admiración el profundo valor de su labor y el servicio que prestan a la humanidad. A todos los equipos de salud, nuestra admiración, respeto y cariño. Si tenemos algún familiar, amigo, compañero expresémosle el cariño y hagámosle saber nuestra gratitud.

Un segundo grupo de personas: son las personas encargadas de la seguridad: policías, soldados, agentes de tránsito, guardas de seguridad. Seguro muchos desearían estar en casa, refugiados junto a sus familias, sin embargo, están en las calles, cuidando a la ciudadanía, que en ocasiones se comporta inconsciente e insensatamente frente a la magnitud de lo que se vive. Junto a ellos hay personas (civiles) que en su función estatal deben garantizar que se cumplan medidas. Trabajadores de muchas secretarias que han recorrido las calles durante el día y la noche, verificando y garantizando la efectividad de las normas. A ellos también nuestra gratitud, respeto y cariño.

Y hay un grupo de personas que tienen la responsabilidad de las decisiones. Seguro que en estos días han dormido poco y descansado en lo más mínimo. Cuánta responsabilidad hay en las manos de ellos. Pueda que no compartamos muchas decisiones tomadas y cuestionemos directrices. Pero los que en algún momento hemos tenido cargos de responsabilidad directiva, sabemos lo que implica y los que debe estar viviendo en estos momentos. Tomar decisiones directivas no es un asunto se ganar simpatía, sino que es una responsabilidad ética, política y social.

Hay un grupo de personas que, aunque no tienen mucha figuración en los medios, pero que tienen un valor relevante: los tenderos, regentes de farmacias panaderos y domiciliarios. Que los mueve no solo el factor económico, sino el brindar un bienestar a la comunidad.

Hay un grupo de personas que están aportando con sus saberes; son innumerable los psicólogos, que ofrecen sus números, si alguna persona lo requiere. Personas que hacen colectas para los más necesitados. Personas que empeñan acciones por los animales. Profesionales que comparten libros, conversatorios; y artistas que dan conciertos para animar este proceso. Todos están haciendo una gran labor.

Pero no puedo terminar sin agradecer a cada ciudadano y ciudadana que está poniendo de su parte. Su granito de arena aporta a la protección de la vida y a la construcción de un mundo mejor.  Si conocemos algunas personas que este entregando lo mejor de sí, para protegernos y cuidarnos, hagámosle saber. Reconozcámosle en los muros de Facebook, de WhatsApp, en Instagram, haciéndoles saber que con sus acciones están salvando a la humanidad.

Estas acciones con profundo sentido de unidad nos devuelven la esperanza, y parafraseando la canción: nada está perdido y que cada uno viene a entregar su corazón. Estos gestos llenos de humanidad y amor deben quedar grabados en la mente y el corazón de las nuevas generaciones. Por lo pronto, a todos y todas que salvan vida, les decimos ¡¡GRACIAS!!