
La Iglesia católica y las comunidades evangélicas de Colombia rechazaron recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro, en las que sugirió que Jesucristo habría tenido relaciones sexuales, un tema especialmente sensible en un país de profunda tradición religiosa.
Durante un discurso que rápidamente generó polémica en redes sociales, el mandatario afirmó que Jesucristo “hizo el amor”, “a lo mejor con María Magdalena”. Petro añadió que “un hombre así sin amor no podría existir” y que murió “rodeado de las mujeres que lo amaban, y eran muchas”. El presidente se declara católico, aunque no practicante. Sin embargo, de acuerdo con la doctrina cristiana, Jesucristo llevó una vida en celibato, por lo que no tuvo relaciones sexuales ni vínculos sentimentales.
La Confederación Evangélica de Colombia manifestó en un comunicado que las afirmaciones del jefe de Estado “tergiversan la verdad histórica, bíblica y teológica”, además de constituir una falta de respeto hacia la figura central del cristianismo.
Por su parte, la Conferencia Episcopal instó al “respeto, la no interferencia y la protección de las personas en sus creencias”. También señaló que ningún funcionario está llamado a emitir conceptos de orden teológico. La controversia sigue generando reacciones en distintos sectores.


