El mundo entero vive el peor momento, ya no es cosa de vivir una situación país y salir a buscar una mejor expectativa en otro sitio.

Pareciera que todo esto que pasa, es como un gran regaño, un gran reseteo para todos los pueblos del mundo, pues ahora todos somos el tercer mundo.

Es un momento para pensar qué somos, qué estamos haciendo con nuestro vida y lo más importante a donde vamos y qué estamos haciendo nosotros por nuestro planeta.

Tal vez aunque suene algo loco,  pero quizás la humanidad necesitaba esta retrospección, pues vivimos en un mundo tan acelerado y dominado por las redes sociales, que ya casi nadie dispone de tiempo para hablar con quien tiene al frente, en persona y prefiere hacerlo con alguien que está a millones de kilómetros.

Se han perdido espacios dentro de una familia, porque se le ha dado prioridad a otros más tecnológicos .Y no estoy en contra de la tecnología y mucho menos de las redes sociales , pero si considero debemos establecer momentos para el disfrute familiar, sin redes, sin selfies, poniendo el teléfono a un lado y viéndole la cara a ese ser especial .

Ahora todos debemos quedarnos en nuestra casa y colaborar no esparciendo este virus . Pero acaso todo esto que nos pasa hoy no nos recuerda alguna película de esas  que vimos en algún momento y nos pareció muy fantasiosa?

Otros opinan que estamos viviendo el fin del mundo y que todos estos acontecimientos están escritos en la biblia, así como otros atribuyen este virus a una de las profecías de Nostradamus ya descrita en algún momento.

Lo cierto de todo, es que este llamado de atención es para todos los habitantes del planeta, es hora de detenernos a pensar en muchas cosas, ya nada se puede dejar para después o en tal caso se nos cambio el orden de prioridad, pues la vida, es lo más valioso que tenemos, cuidémosla y hagamos lo necesario para poder vivirla con salud y en un ambiente óptimo para nuestro desarrollo.