Petro Goza Asustandonos

Desde que hemos visto a Gustavo Petro actuar en política siempre lo constatamos usando el susto como una de sus herramientas. Recuerdo cuando lo remedábamos en La Luciérnaga y repetíamos su frase de muletilla con la que redondeaba siempre las denuncias que hacía. Solo bastaba decir “ y tengo pruebas” y el susto corría.

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No han descubierto entonces nada nuevo los comentaristas de opinión en diarios y pantallas que tocaron el tema este fin de semana, mientras se venían con sendas diatribas contra las actividades presidenciales. Pero si resulta muy coincidente que unos y otros nos pidan a sus lectores y video-oyentes que no nos dejemos asustar.

El batallón de comentaristas ,que más parecen ser sicólogos pueblerinos al pedirnos que no caigamos en la trampa, lo encabezan el exministro Mauricio Vargas cuando dice que el verdadero asustado es Petro porque sabe que si se empeña en violar la Constitución podría terminar como el peruano Castillo, derrocado y encarcelado.

Los Mauricios, Cárdenas y Reina, en su diálogo de los sábados por youtube, van más allá y al decir que Petro quiere hacer todo a la brava, nos repiten con aire profesoral que no nos dejemos asustar. Y como si no fuera suficiente, el bogotanismo Felipe Zuleta apela a sus añorados vínculos familiares y contractuales con la casa de los presidentes y pide a gritos que no nos dejemos quitar de nuestras manos un país que nuestros antepasados y nosotros hemos hecho a pulso.

Todos están asustados, no hay duda. Las tres cuartas partes de Colombia lo están. Pero para no caer en la trampa del susto permanente que vive enlazando Petro con aguja capotera para encostalarnos, es mejor aceptar la teoría del antiguo dueño de Semana, Felipe López, quien en su columna de El Tiempo se va lanza en ristre contra Petro y resalta que es un administrador incompetente, dueño de una personalidad paranoica y pendenciera, porque así explicaríamos la razón para que goce asustandonos.