​El presidente Barco designó una comisión para cambiar el enfoque de la policía; se buscaba que dejara de ser parte de las Fuerzas Armadas.

Participé en ella; propusimos que pasara, de ser dependiente del Ministerio de Defensa, al del Interior.

Sugerimos que sus mandos dejaran de tener grados iguales a los de las Fuerzas Armadas y usaran unos propios de la policía. En lugar de Generales, Coroneles, Mayores, Capitanes y Tenientes, usar los de Directores, Comisarios, intendentes, Inspectores y Jefes.

Desde ahí comenzaba la diferencia; la Policía está hecha para para proteger el ejercicio de los derechos y libertades y, garantizar la seguridad ciudadana, protegiendo los derechos humanos.

En Colombia la convertimos en una parte de las FFAA, para luchar contra las guerrillas; pasó de su función normal para convertirse en unos soldados más en esa lucha.

Los soldados están formados para defender al País con las armas; sería un grave error ponerlos a ser componedores de discusiones de vecinos o de reprimir desmanes ciudadanos. Eso, desafortunadamente, es lo que ha pasado con nuestra Policía Nacional.

No es posible por ejemplo que, cuando un Coronel de la Policía esté haciendo una brillante gestión en una ciudad, deba ser relevado, porque cumplió 2 años en ese territorio y debe ir a hacer un curso para ascender en su carrera militar.

La policía no debe ser una fuerza militar, ni tener régimen militar; debe ser una fuerza armada especial para garantizar la convivencia ciudadana. Por eso no debe tener cañones, ni metralletas; sus armas son de otra naturaleza. No hay cosa más absurda en este país que ver un policía con fúsil de combate; esa función es para un soldado no para un policía.

Hoy vuelve la misma discusión de hace casi 30 años. Basta desempolvar ese exhaustivo y pormenorizado trabajo, realizado por la mencionada comisión de la que también fue partícipe el exprocurador Arrieta y el exfiscal De Greiff y, proponerlo al estudio del Congreso.

No se requiere de otra comisión; se hace indispensable iniciar ese cambio de concepto fundamental: El policía no es un militar, es una fuerza armada, para garantizar la convivencia ciudadana.

Este cambio debe hacerse paulatinamente; pasar a la FFAA los policías antiguerrilla; que los oficiales con grado por encima de capitán sigan ostentándolo hasta su retiro y, lo más importante, cambiar el tipo de formación para la nueva policía.

Ñapa: Si alguien conoce a alguna persona importante del Gobierno a quien le pueda hacer llegar este humilde susurro, con todo comedimiento le ruego lo haga. Tengo la seguridad de que en algo puede ser útil al Gobierno en estos momentos de zozobra.