Lo que nos faltaba, además del CONVID 19 nos llegó uno peor el «locuravirus».

Por nuestra polarización política y la feria de vanidades de los mandatarios regionales y nacionales, aprovechando la gran audiencia cautiva en sus casas, todos los gobernadores y alcaldes empezaron a lucirse, PARA QUE VIERAN??? quién era más estricto en la indispensable cuarentena.

Sin duda, a esto contribuyó la demora del Gobierno Nacional, en asumir, de una buena vez  el mando que le corresponde del orden público y sanitario.  Desde anoche, cuando se anunció la emergencia sanitaria, se debió anunciar lo que se hizo hoy, armando el despelote.

Increíble que estemos en esto con semejante emergencia pero, así somos y nunca aprendemos.

El Presidente debe darle vía libre a las medidas tomadas en Bogotá y otras capitales, fijando los parámetros para evitar exageraciones en algunas regiones donde, por ejemplo, las medidas tomadas impiden el paso de alimentos.

Hay unas cosas que deben ser iguales, como el tema de las edades a quiénes se les aplican las restricciones.  En algunos lugares es para mayores de 60, en otras de 70; en eso debe haber correspondencia.

Lo más importante es la solidaridad de todos y la responsabilidad con nuestros vecinos, al quedarnos en nuestras casas; la vida de muchos depende de esto.

Ñapa:  ¿La ministra de relaciones exteriores, que tiene 73 años, queda cobijada con la medida del gobierno Duque, que confina en sus casas a los mayores de 70? Me imagino que el ejemplo comienza por ahí.

Ñapita:  Que bueno sería que hubiera un solo vocero del gobierno en estos temas y evitar la verborrea de todos los ministros y funcionarios de todos los niveles.  Es indispensable mostrar disciplina, siquiera en esto.

P.D Como nos duele la muerte de Diana Casasfranco de Otoya. Quienes gozamos de su amistad nos sentimos acongojados. Para Rodrigo, sus hijos y demás familiares,  nuestra solidaridad.