La peste no llegó sola, llegó la invasión de candidatos presidenciales; emergen de las profundidades unos como Roy y Cristo; otros descienden del Olimpo, como Luis Alberto Moreno.

Para hacer un ejercicio de contabilidad, enumeremos algunos, por partidos o por tendencias.

El Uribismo tiene 6 fijos: Holmes, Paloma, Dra. Cabal, Dra. Guerra, Nieto y, dentro de poco, cuando Babosa haya precluido la investigación, saldrá nuevamente Óscar Iván Zuluaga.

Conservadores 2: Marta Lucía Ramírez y Luis Alberto Moreno.

Cambio Radical 2: Germán Vargas y Char.

Partido de la U 1: Dilian Francisca Toro.

Liberales 3: Cristo, Velasco y la Dra. Morelli. Están tentando a Alejandro Gaviria que sería demasiado candidato para ese partido.

Los verdes y afines van con 3: Marulanda, Fajardo y Navarro.

Polo y Colombia humana con 2: Petro y Romero.

Por firmas 3: Roy, Robledo, Fico Gutiérrez.

Esta minga, de 22 candidatos, está esperando empezar desde ya la campaña, violando la ley electoral. El procedimiento escogido es proponer referéndum. Los de Uribe tumbando la JEP y reduciendo el salario de los congresistas; Roy, para revocarle el mandato a Duque; los liberales, estableciendo ingreso básico.

Posteriormente, inician la campaña para recoger firmas y finalmente las consultas internas o inter partidos.

Lo cierto es que, se precipitó la campaña. El gobierno debe enfrentar las mingas de los indígenas y de los candidatos.

Desde ya, se puden pronosticar algunas cosas: Robledo no aceptará consulta con nadie; Fajardo tampoco le jalará a ninguna consulta: Petro ya es candidato, hasta el final; el CD tendrá el que diga Uribe.

La consecuencia de estas posiciones será que, los candidatos de las extremas tengan más posibilidad de ganar la primera vuelta, por las divisiones irreconciliables del centro; por eso se dice, con frecuencia, que el jefe de la campaña Petro es el gobierno de Duque, pues, se deduce que, si en dos años tenemos que escoger para votar entre el que diga Uribe y Petro, no se necesita ser mago para saber qué va a pasar.