No me puedo aguantar más sin hablar del tema de la Selección Colombia de Fútbol; candente en este momento en que chancletearon por la puerta de atrás al 4 veces mundialista Carlos Queiroz.

Al portugués lo cajonearon desde adentro, cuando se dejó meter, dizque de enlace con los jugadores, a Yépez, quien tiene aspiraciones de ser técnico Nacional. Los últimos resultados lo condenaron.

La Federación Colombia de Fútbol está podrida por dentro, desde que se descubrió lo de Bedoya, preso en USA y los negocios espurios de los actuales directivos con la reventa de boletos.

De una organización dirigida por esos personajes, nada bueno se puede esperar, mucho más ahora que tienen que pagarse abogados carísimos, para que los defiendan aquí y en USA. Allá está listo para cantar hasta en griego el expresidente Bedoya.

Por eso, no se pueden dar el gusto de contratar un entrenador tipo Pekerman y están pensando en el Bolillo Gómez, para que vuelva a trompear a la novia que tenga ahora. Solo un grupo de perturbados, por sus problemas judiciales, pueden estar pensando en ese tipo de entrenador.

Sin duda, el mejor entrenador colombiano es Reynaldo Rueda. Dicho sea de paso, además, es un Señor; pero, está de entrenador de Chile y lo tienen que sonsacar, como hace mi vecina, con todas la buenas muchachas de servicio doméstico de todo el barrio. Ese sonsaque, además de feo, no resulta barato y lo que quieren los directivos es un entrenador barato.

El otro, sin duda buen entrenador, es el profesor Osorio; el más estudioso y preparado de todos; desafortunadamente, su gusto por el alcohol lo ha venido minando en su credibilidad.

El gordo Suárez y la fiera Pinto están también en carpeta, por baratos, pero dudo mucho que puedan tener éxito en este momento crítico del seleccionado, donde debe sacar puntos frente a Brasil.

Los jugadores colombianos que tienen buen mercado en el exterior, por que son muy baratos en dólares, se han creído que son super estrellas y se olvidan que somos la cuarta selección de sur america, cabeza a cabeza con Chile, Perú y Ecuador; están endiosados y llenos de marrullas; amén de faltos de vergüenza, como se vio en el último partido con Ecuador.

Por eso pienso que, ponerles un entrenador Colombiano bien barato y manualito será un desastre. Estoy seguro de que González y Jeserum ya tienen tomada la decisión de quién será y, para desfortuna de nuestro fútbol, será un colombiano, baratico, que les ponga jugadores en los que los directivos tengan intereses económicos. Nuestros dirigentes de fútbol son negociantes y el fútbol solo les interesa para llenar sus bolsillos; tenemos prueba de eso hasta la saciedad.

Este año pandémico fue funesto para el fútbol Colombiano y, sin querer ser agorero de malos presagios, va a ser bien difícil clasificar para el siguiente mundial y con esa dirigencia mucho más.

Ñapa: La propuesta de reducir en un 20% el valor del salario mínimo es totalmente contraria a lo que necesita la economía nacional que es un incremento de la demanda interna; aspiro a que eso no vaya a suceder.

Ñapita: De no creer, el nombramiento de Juan Carlos Diaz Granados como honorable magistrado de la sala disciplinaria judicial (quien investiga a los jueces). Este ilustre señor está untado hasta el alma en el asunto de Odebrecht; lo llaman a juicio la semana entrante. Se dice que lo nombraron para que lo tenga que investigar la comisión de absoluciones del congreso. ¡¡ Que preciosura!!