Después de haberme salido del ataúd por causa del Kicovid y, en plena recuperación, con terapias pulmonares y físicas, previo permiso de varios facultativos y más vigilado que novia de 13 años, me dejaron salir a desayunar a un restaurante, con tanta distancia social que los platos se pedían por telepatía (Tv del Patía).

La astronauta, que debía ser de Buenaventura o Puerto tejada, envuelta en papel celofán y 2 escafandras, con un pequeño parlante, para estar a los 2,16 mts. reglamentarios, sin preámbulo alguno, me hizo, sin tener en cuenta mi convalecencia, la siguiente pregunta: «prefiere la arepa o la cuca?».

¡Joder, en qué país vivimos! ¡¡A quema ropa esa trascendental pregunta a un exmoribundo!!

Atónito, con ojos de ternero huérfano, solo pude decir: «depende».

Vamos lectores, que en el día de tu vuelta a vivir te pongan a pensar nuevamente en el trilema de la Santísima Trinidad, es una verdadera tortura Estalinista.

¿Arepa o cuca?, repetí suavemente e hice la más imbécil contrapregunta ¿con qué vienen? La bella morenaza se vino con todo, para hacerme sentir peor.

Arepa amarilla, blanca o saraviada (sabrá el putas qué es esa última; no está en Google). ¿Simple o con requesón? ¿Gruesa o delgadita tipo ostia de Papa? También tenemos la quemalabios hecha a puro carbón; hay unas redondas y, las de aquí son alargadas, hechas a pura mano de viuda.
¡ rocorcholis!

No pongan esa cara, a mí fue a quien acribillaron con tanta información.

Cucas….. tenemos requemadas, crujientes y las famosas 3, 14, 16 o re pipís; con mantequilla o requesón; hay unas huilenses gruesas y cremosas y, la cuca cuca, que es medio crujiente y se derrite con la saliva en la boca.

¿Qué más quieren que les diga? Con esta cara de majadero, víctima de la crueldad gastronómica colombiana, finalmente solté lengua y dije: «Deme una chuspa de arepas y otra de cucas, para llevar. Por ahora me meto un pan cacho con avena».

Ñapa: Quisiera saber qué prefieren mis susurreros sobre arepa o cuca. Nuevamente mil gracias por su apoyo y solidaridad