Usar cortinas de humo era una estrategia que se usaba en las guerras, para engañar al enemigo y para que no pudiera ver la verdad, sobre la cantidad de tropas que lo estaban atacando.

Ahora se usa como un ardid, para que las sociedades se distraigan en otros asuntos y desviar la atención sobre los verdaderos problemas graves.

Típica cortina de humo la que acaba de lanzar Trump sobre Maduro y sus secuaces, al ponerle precio a sus cabezas, los lleva al límite del suicidio heroico; saben que no pueden dejar el poder, porque inmediatamente los capturan o los matan.

Si alguna esperanza había sobre la dejada de poder de ese tiránico régimen por medio pacifico, con esa medida quedó eliminada.

Ahora solo queda la salida sangrienta, eso naturalmente distrae a los gringos en momentos en que la pandemia del Covid19 está matando gente en Nueva York y en otras ciudades.

Se prevé que, por lo menos 30.000 personas podrían morir en USA si sigue expandiéndose el virus como va hasta ahora; viejos como Trump, en su mayoría.  Bastaría con decirles que, en la guerra del golfo, la de Afganistán e Irak, murieron 7.478 norteamericanos.

Esa cortina de humo, sin duda, distrae y ayuda electoralmente para la reelección de Trump, de manera temporal.

Mal presagio para nosotros que seamos el lugar de dónde saldrán los mercenarios, para ir por las cabezas de los Maduristas y cobrar así sus recompensas; las ratas arrinconadas atacan hasta leones.

Mientras China y Rusia cerrarán filas, para proteger al tirano gordo, no solo por el petróleo; hoy por hoy, es más importante el oro y el coltán que Venezuela tiene grandes yacimientos.

Ñapa: ¿Y quién controlará la gripa China en Venezuela? ¿Y los 2.219 Km de frontera con Colombia?

Ñapita:  Venezuela no es Panamá, sacar a Maduro no será igual que a Noriega; Panamá no tiene ejército.