En el Siglo VI, un cura enano llamado Dionysius Exigius, que le gustaba hacer cálculos matemáticos, convenció al Papa Juan I, establecer como el año del nacimiento de Cristo el año 753 y comenzaron a contarse desde ahí, los años de nuestra era; 500 años después, en el Siglo XI, Europa optó por ese calendario.

Dos mil veinte años después, un cuasi monje, en medio de una cuarentena, llamado Kicus Susurrerus, le propone a la humanidad que iniciemos un nuevo sistema de contar los años: Un A.C y un D.C contados a partir de Corona virus.

A.C cuando las personas se saludaban de beso y abrazo. D.C cuando empezaron a saludarse por señas, como los policías dirigiendo el tránsito a punta de mover las manos con guantes puestos.

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A.C cuando uno no sabía si el color del cabello de los humanos era real y un D.C en el cual sabemos que los pelos de las cabelleras son iguales a los que están escondidos debajo.

A.C cuando había que vestirse y cambiarse todos los días y D.C en que se impuso el pantalón corto, las batolas, las sudaderas y las camisetas.

A.C cuando había que tener varios pares de zapatos y D.C cuando un par de chanclas y uno de tenis, son más que suficientes.

A.C cuando el automóvil era una necesidad y un D.C cuando los carros son un cañengo.

A.C cuando los hombres no sabían barrer, trapear y lavar loza y, D.C cuando los machos entendieron lo duro que es exprimir un trapero mojado y comprendieron lo importante que son los guantes amarillos.

A.C cuando los hijos se iban a joder 8 horas a los colegios y un D.C cuando los hijos rezan por volver al colegio, para no aguantarse la joda de los padres en casa.

A.C Cuando los lunes eran una maldición por tener que ir a al trabajo y un D.C cuando extrañamos el trabajo y quisiéramos que todos días fueran lunes.

AC cuando se iba el agua era un gran problema y un D.C en que no nos importa que se vaya el, con tal de que funcione la internet.

A.C cuando ir al mercado era un castigo y un D.C cuando ir a mercar es una liberación; contamos los días para que llegue nuestro turno.

A.C cuando nos caían mal la corbatuda Claudia y el peliteñido de Duque y, un D.C cuando nos caen simpáticos y los consideramos.

A.C cuando tocaban la puerta y decíamos: quien vendrá a cobrar a esta hora y un D.C en que corremos a abrir la puerta para abrirle hasta a un testigo de Jehová.

A.C cuando el barril de petróleo costaba lo mismo que una vaca y un D.C cuando ese barril cuesta lo que vale un litro de leche.

Ñapa: Antes del Corona virus, cuando los susurros eran divertidos y Después del Corona virus, en que se volvieron güevones.