Nos ha dejado uno de los grandes hombres del arte musical y del humor genial.

Marcos Mundstock fundador de Les Luthiers, el fantástico grupo musical argentino, iniciado en 1965.

Profeso fanatismo desde el colegio por Les Luthiers. Fui a verlos por primera vez en Buenos Aires pero desde antes, coleccionaba sus discos, cassettes, afiches y cuanta revista que hablaba de ellos.

Debo confesar un horrendo delito disciplinario que cometí: Utilicé una vez mi condición de empleado público, para conseguir una entrada, agotada meses atrás, a un concierto en Bogotá.

No sé cuántas veces los he visto, lo que sí sé es que siempre salgo feliz de haberlos disfrutado.

Sus instrumentos musicales hechos con todo tipo de elementos, son maravillosos. El nomeobidet, la violata, la exorcitara, el zapatofono, el yerbomatoporro y la desafinaducha, son una incipiente muestra de su creatividad.

Los contrapuntos de Mundstock con Daniel Rabinovich fueron un espectáculo de genialidad, de giros idiomáticos y una expresión superior de cultura.

Con su característica de jamás reírse, ni siquiera sonreirse, de sus divertidas ocurrencias, se nos fue para que la otra dimensión goce con él.

Quedan algunas de sus frases:

«Felices los que nunca esperan, nunca serán defraudados».

«Todo tiempo pasado fue anterior »

«El que lucha contra la corriente muere electrocutado».

«Lo importante no es ganar, es hacer perder al otro».

«La mujer que no tiene suerte con los hombres, no sabe qué suerte tiene».

«Hay un mundo mejor, pero es carísimo».

El goce eterno debe premiar a este fenomenal hombre.