La llegada de la sequía, totalmente inesperada, traerá como consecuencia la durísima realidad de la falta de energía eléctrica.

Todos sabemos que nuestra base energética es de origen hídrico. Las represas hoy están en 35% de su capacidad y, si viene una seca, llegarán a su nivel mínimo de generación en menos de un mes.

¿De dónde sacaremos la electricidad? De las plantas de gas, puesto que las que generaban con base en derivados de petróleo las acabamos, por caras y contaminantes. (Hoy que está barato cómo nos servirían).

¿Quiénes generarán? Las provenientes del gas. ¿Quién es el dueño de Promigas? El mismo dueño del grupo AVAL, las concesiones viales y los fondos de pensiones, nuestro amo Sarmiento Angulo.

¿Por qué el gobierno no ha sacado la licitación de la regasificadora del Pacífico, para abaratar el costo del gas en esta zona de País? Estoy seguro de que, por el corona virus y, no para tener el motivo de declarar otra emergencia económica y adjudicarla directamente para favorecer a nuestro amo.

Con la pandemia en el mayor nivel de contagios, una sequía inesperada, una corrupción desbordada, un pueblo con el mayor desempleo y el hambre acosando, esto parece las 7 plagas de Egipto.

Agreguemos la indisciplina endémica que nos caracteriza y el folclor con que manejamos nuestros problemas; amén del síndrome que padecen nuestros gobernantes, al no saber para dónde ir, que los tiene a todos estresados y con cara de locos, que los lleva a sobreactuarse.

Nos llevó quien nos trajo, se decía antes. Ahora se dice nos llevó el pu..as.

Ñapa: ¿Alguno pensó, hace 60 días, que esto iba a durar tanto?
Quien diga que sí, es más mentiroso que Jonás que se fue de rumba y dijo que se lo había tragado una ballena o que Clinton que dijo que el oral no era sexo.