¿Cómo explicar, sin caer en extremismos, lo sucedido en la economía mundial en las últimas 24 horas?

Lo primero es que, los que creen que es una jugada para tumbar a Maduro y subir a Guaidó,  están en babia.

Partamos de la realidad de que, la caida del petróleo a la mitad de precio, afecta a los grandes y pequeños productores.  USA es el mayor productor, extraído en buena parte por medio de fracking, cuyo costo de explotación es mayor a este precio de venta.

¿Qué pasó?  Putin y el Principe de Arabia,  segundo y tercer productor, dicen unos que no se pusieron de acuerdo; otros afirman que se pusieron de acuerdo, en aumentar la oferta de petróleo y, por tanto, se bajó el precio.

El petróleo a US$30 barril aumenta inmediatamente el valor del dólar en el mercado y baja el valor de todos los commodities.

De mantenerse esta situación, traerá una recesión económica mundial,  generalizada y desempleo.

Desde el 2008 no había una crisis que bajara tanto las bolsas de valores y esto, agregado a la gripe china que está cerrando fronteras y por tanto el comercio, nos puede llevar a una apocalíptica hecatombe, como la de 1929.

En un año electoral de  EU, este suceso puede ser decisivo electoralmente, por tanto, debemos esperar medidas tremendistas para tratar de minimizar sus efectos.

En Colombia, las primeras consecuencia fueron: El alza del dólar a $3.840, la caída del valor de Ecopetrol y la baja del valor de nuestros productos de exportación.

Lo positivo sería que se redujera el costo la gasolina, pero eso jamás sucederá.  ¿Por qué? Porque al subir el dólar y ser nosotros exportadores de crudo e importadores de gasolina, lo que baja por un lado, se sube por el otro.  En este incomprensible galimatías jamás pagaremos menos.

¿Quiénes ganan? Los que tienen dólares, que podrán comprar barato tierra, acciones, deudas y oro.

Los demás perdemos.

Ñapa:  Por ahora, si quieren un consejo, les diría: calma en cualquier decisión económica, entren en cuarentena financiera.