Nunca en mi vida, que no es corta por cierto, había percibido más desesperación en la búsqueda de empleo.

En la época en que fuí político, naturalmente, era buscado para ver si podía conseguir trabajo a los conocidos y era bien difícil. En aquellos años acuñé una frase: «para colocar a alguien hay que descolocar a otro ¿dígame a quién descolocamos y por qué?

Ahora la cosa es muy distinta. La pérdida masiva de empleo es palpable. Profesionales de gran formación y personas sin mayores destrezas, fueron despedidos, simplemente por que murieron sus empresas.

Somos un país urbano, gracias a la política de abandonar al campo, por parte de todos los últimos 10 gobiernos. Por ser urbanos, el mayor empleo lo produce el sector de servicios: aseo, peluquería, tiendas, transporte, cuidado de carros y ventas ambulantes, para no mencionar a arquitectos, ingenieros, profesores, etc.

Miren a su alrededor y captarán la cantidad de gente cercana que se quedó en el aire sin tener que hacer. Esto es peor que el Covid19, del cual el 98% se salva. Pero a este desempleo, no hay UCI que salve.

Me aterra ver la pasividad sobre este tema y de la manera tradicional como se está manejando. Los sindicatos pidiendo más primas y protección, mientras los empresarios cierran sus empresas. El gobierno timorato en tomar medidas drásticas para la flexibilización laboral y de incentivar a quienes den empleos.

No es momento de ortodoxias; estamos en medio de un tsunami social, por carencia de empleos. Tenemos infinidad de normas hechas para un país en desarrollo normal; ahora no lo somos.

Permisos como si estuviéramos en Suiza para abrir negocios; revisiones técnicas; de bomberos; facturas electrónicas; cámaras de comercio; RUT, RUNT, jodas y más jodas; esto lo único que hace es frenar la capacidad inmediata de generar empleos.

Necesitamos decisiones audaces, gobernantes osados, pero honrados, para sacar una legislación transitoria que permita la creación inmediata de empleo. Los subsidios en créditos para los pequeños y medianos empresarios crean más e inmediatos trabajos.

Liberación de importación de maquinaria; inclusive, me atrevo a sugerir, con valor diferencial del dólar; esto, sin duda, impulsaría una política agresiva de creación de empleo.

¡¡Uff!! Me desahogué; nadie me parará bolas pero lo dije. Gracias por escuchar.

Ñapa: Mientras meten presos a los alcaldes de los pueblos y a los gobernadores de la periferia, por compar tapabocas, a empresas medio fantasmas, la señora del Contralor, en la Fiscalía, compra los mismos a empresas similares.

¡¡Nos llevó quien nos trajo!! El putas; dijo el loco Luisito.