No sé qué me produjo más alegría: Si ver la cara de derrotado (menos de 250 mil votos) del de “nombre de perro” Roy, o verle esa calvota que está tratando de esconder en su cabellera (caballero nunca será). Parece un moscorrofio. Realmente nunca será más que un fantoche.
Similar alegría sentí al ver la incinerada de Angélica, esposa de Nayibe, que pasaba de prócer. ¿Si no fue capaz de elegir a su esposa, de dónde va a sacar para presidenta? Ahí van pagando los que crecieron imputando falsedades.
El mismo fin está teniendo la liberal casa Gaviria. Increíble que, por nepotismo, hayan llegado hasta allá.
Sorpresiva fue la quemada del senador Motoa y de Juan Fernando Kuri, pensé que saldría de primero.
Los votos de todos contra Dilian, que sacó más de 270.000, se quedaron con las ganas: La “U” es una fuerza muy importante en el Congreso (9 senadores y 11 representantes). La que fortaleció a la “mona” como jefa.
El Partido Liberal sigue siendo un fenómeno: 13 senadores.
El Partido Conservador pensó que por poner vallas iba a ganar.
Mientras el calvo Roy trata de mantener pegado ese mechón de cabello a su engominada cabellera, cosa que se le despegará con cualquier viento caleño, seguiremos regocijados de saber que los colombianos no tenemos nada de pendejos.
El “talante” no se improvisa. Se notó en la quemada de unos senadores, a todas luces sin talante, cuyos representantes salieron sobrados y sus senadores chamuscados. Talante y trabajo, base del éxito político.
Dolió ver la cara del otrora gran senador Robledo. Parecía la de E.T. Incomprensible esa transformación. No se entendió este momento político.
Espero que la celebración del laureanismo conservador, que hoy festejan algunos por haber derrotado a Uribe, no les vaya a costar las elecciones en el futuro próximo. A nadie le gusta votar por un derrotado, y Uribe fue apaleado por los laureanistas.
Ñapa: El escrutinio no se ha terminado. Esto apenas empieza. La registraduria del gobierno, dirá que faltan unos votos. Ya verán.


