El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, reiteró que el salario mínimo vital no es inflacionario y afirmó que el Gobierno Nacional mantendrá su decisión de defender el aumento del 23,7 %, al considerar que no existen razones jurídicas ni económicas que justifiquen una reducción de este ajuste salarial. Según el funcionario, la medida busca garantizar mejores condiciones de vida para los trabajadores y dinamizar la economía del país.
Sanguino fue enfático en señalar que el Ejecutivo “no echará para atrás” frente a esta determinación y aseguró que aún está pendiente una decisión de fondo sobre el tema. En ese sentido, explicó que el presidente de la República ha convocado a los trabajadores a mantenerse en estado de alerta, movilización y acción ciudadana, con el fin de que el Consejo de Estado comprenda que revertir el aumento afectaría directamente a los trabajadores y al desarrollo económico nacional.
“El Gobierno no va a echar para atrás”, insistió el ministro, al tiempo que defendió el carácter social y económico del incremento del salario mínimo vital. Asimismo, subrayó que esta política no genera presiones inflacionarias, como algunos sectores han señalado.
Finalmente, el jefe de la cartera laboral hizo un llamado al próximo Gobierno para que, en diciembre de este año, el aumento del salario mínimo se defina sobre la misma base, priorizando el bienestar de los trabajadores y la estabilidad económica del país.



